Arda Güler es uno de los mejores jugadores del Real Madrid en esta temporada, y tan solo tiene 21 años. Tan bueno ha sido su nivel, que se ha revalorizado y en Transfermarkt ya le sitúan en 90 millones de euros. Con el conjunto merengue lleva 6 goles y 14 asistencias en lo que va de curso, pero con Turquía dio 4 asistencias y marcó un gol, por lo que es un total de 7 goles y 18 asistencias.
En el último mes con el conjunto blanco, ha sido escogido el mejor jugador del equipo. Y no es casualidad, porque a pesar de la irregularidad del equipo, el turco ha dado la cara y ha intentado ayudar al equipo, tanto con su calidad como con su intensidad y entrega. Eso es lo que se le pide siempre a un jugador del Real Madrid, y por eso hay que estar orgulloso de la proyección que está teniendo este chaval, porque no hay que olvidar que antes de este curso era suplente.
Un jugador importante
Es lo que es Arda en el equipo desde hace meses, y parece que prácticamente tiene asegurada la titularidad. Esto es lo que hace que no considere otras posibilidades para su futuro, porque siempre ha querido estar en el Real Madrid, y ahora que todos le respetan y le consideran un jugador fundamental, no quiere abandonar el proyecto. Al revés, quiere quedarse para colaborar en su reconstrucción y dejar atrás estos dos malos años. Es de agradecer, porque cualquier club estaría interesado en ficharle.
Puede mejorar mucho
Una de las cosas más positivas de Arda es que tiene un margen de mejora muy interesante para los próximos años. Cada vez se está adaptando más a retrasar su posición y a jugar de centrocampista, colaborando en la creación de juego y filtrando muy buenos pases a sus compañeros. Lo hace especialmente bien cayendo a la banda izquierda, pero tiene la capacidad de adaptarse a diferentes zonas del campo. Por eso, es un futbolista muy aprovechable, y no hay que olvidar que todavía es muy joven, porque solo tiene 21 años.
Paso a paso
A pesar del gran impacto que ha tenido en este curso, en el Real Madrid quieren ir poco a poco con él. Con los jugadores jóvenes siempre hay que estar muy pendientes de ellos, porque igual que pasan por buenos momentos, también pasan por malos, y no por eso hay que descartarlos o desconsiderarlos. Y el caso de Arda es un ejemplo de ello, porque hubo momentos del curso en los que pegó un bajón considerable y algunos pensaban que no tenía nivel para los momentos importantes, y después hizo dos eliminatorias increíbles contra el Manchester City y el Bayern Múnich.