El Real Madrid no estaba teniendo una buena primera parte en Cornellá, donde lo único bueno era el resultado. Se empataba a cero, hasta que en la segunda mitad Arbeloa decidió introducir cambios. La entrada de Gonzalo fue clave para liberar a Vinícius, que se desató con dos golazos.
Arbeloa metió a la vez en el terreno de juego a Mastantuono y a Gonzalo, sacando a Brahim y a Pitarch. Cambiaba el dibujo táctico, pasando a un 4-3-3 más definido y que mejoró la imagen del equipo. Más espacios arriba, más movilidad y más ocasiones de gol que acabaron transformando.
Gonzalo fue clave para la victoria del Real Madrid
El cambio de Arbeloa metiendo a Gonzalo al partido acabó siendo clave por el impacto que tuvo. Y no solo porque en el primer balón que tocaba conseguía dar una asistencia a Vinícius. Sino por todo lo que significó en el juego del equipo y también para el brasileño.
Durante la primera parte, la defensa del Espanyol se había centrado en Vinícius, prácticamente la única amenaza. Podían hacerle un dos contra uno, estaba cubierto y no tenía espacio para correr. Gonzalo rompió con ese escenario que habían planteado los pericos.
Gonzalo abre huecos para Vinícius
Con Gonzalo como referencia pisando más el área, el Espanyol estaba obligado a estar más atento a él. Ya tenían a otro jugador al que marcar sin poder enfocarse únicamente en Vinícius. Algo que el Real Madrid notó durante toda la segunda mitad con el brasileño desatado.
Vinícius marcó dos goles, pero tuvo varias oportunidades para ampliar su cuenta. E incluso habilitó a Mastantuono y al propio Gonzalo aprovechando los huecos que tenía por delante. El carioca estuvo más suelto al contar con un referente con el que además se podía apoyar como demostró en el 0 a 1.
Mastantuono también abre espacios
En partidos en los que el rival defiende bien y no se necesita dominar el centro del campo, el 4-3-3 es necesario. No solo por la presencia de Gonzalo, sino también por contar con otro extremo en la derecha con Mastantuono. Eso ayudó a ampliar el campo y que el Espanyol no se pudiera cerrar tanto atrás.
Con estos ajustes Arbeloa consiguió que el Real Madrid empezara a generar más peligro. Gracias a los huecos que se le abrieron a Vinícius que estuvo imparable para la zaga. Gonzalo fue fundamental para lograrlo con su presencia dentro del área.