El Real Madrid está viviendo una temporada muy difícil y, por vez primera en 2021, va a poner fin al curso en dos semanas sin haber levantado ningún título. Estrellas del equipo como Kylian Mbappé y Vinicius Junior han quedado señalados por la afición merengue, afeándoles su poco sacrificio defensivo, pero también hay que saber valorar el salto que han dado algunos futbolistas como Arda Güler. El turco, que marcó un ‘doblete’ para permitir soñar en Europa en la vuelta de los cuartos de final de Champions contra el Bayern Múnich, es el centrocampista que mejor trabaja sin balón, como lo reflejan las estadísticas de los partidos de Liga durante esta campaña en la que el turco es el que más presiona.
Según los datos aportados por la patronal, Güler ha realizado 585 presiones en los 34 encuentros (26,4 de media) que se han disputado del torneo regular hasta la fecha. El ‘15’ presenta más de 26 cada 90 minutos y le sigue muy de cerca Jude Bellingham, que en total suma 498. Eduardo Camavinga, pese a haber perdido mucho protagonismo en el equipo durante los últimos meses, es el siguiente que destaca en la sala de máquinas a la hora de su trabajo sin pelota. El francés tiene 458 presiones durante este curso, superando al pivote defensivo por excelencia del equipo, Aurelién Tchouaméni. El compatriota del ‘6’ se queda en 391, similares a las 385 que tiene Álvaro Carreras. Pero los números que sorprenden, por su pobreza, son los de Valverde.
El segundo capitán del grupo apenas ha presionado un total de 358 veces (12,2 cada 90’) en lo que llevamos de campaña en los duelos ligueros. Unas cifras escasas que reflejan la irregularidad de un Valverde que, entre febrero y marzo, alcanzó su cénit, pero que ha terminado diluyéndose y, para colmo, el enfrentamiento que ha tenido recientemente con Tchouaméni en Valdebebas le sitúa como un elemento complicado en el trato, algo que no debiera suceder en un jugador que, de cara al año que viene, puede ser el primer ‘jefe’ del vestuario. Con la salida de Dani Carvajal y el ‘adiós’ igualmente de David Alaba, el Madrid se queda sin un perfil claro de veteranos y parte de ese papel ha de asumirlo ‘El Pajarito’.
Toca trabajar
En este contexto, está claro que el Madrid necesita trabajar muy duro si quiere revertir la situación de este año. Mientras el club planifica la llegada de un nuevo técnico, con José Mourinho como primera opción para relevar a Arbeloa, tampoco se olvidan de que deben llegar, al menos, un central y un mediocentro organizador, sin olvidarse de los laterales derecho e izquierdo. Pero todo comienza, antes, por un reseteo psicológico que ponga fin a los problemas internos. Ése es el primer paso para iniciar una nueva etapa, dejando atrás lo ocurrido y centrándose en un futuro donde debe primar la exigencia. El contador, puesto a cero para una campaña donde el compromiso, la profesionalidad y el sacrificio tienen que ser el día a día en la plantilla.