El Clásico ha sido la estocada final a un proyecto del Real Madrid que ya estaba en crisis total y absoluta. Esta derrota solo ha sido la estocada final a una temporada que ha sido desastrosa y muy decepcionante. Segundo año consecutivo sin títulos.
Aún así, dentro del club estiman que la plantilla da el nivel para ganar competiciones. Consideran que nombres como Mbappé, Vinicius, Bellingham y Fede Valverde son grandes estrellas mundiales que colocan a la plantilla en un alto nivel. No obstante, el problema es más profundo de lo que parece, puesto que a nivel colectivo no funciona.
El Clásico volvió a dejar esto en vivencia, aunque el ’10’ del conjunto blanco no estuvo presente en el Camp Nou. Su actitud en este tramo final está en entredicho y ya hay voces críticas contra él, no solo entre los aficionados, sino también en la entidad.
El Barça, que tampoco cuenta con una plantilla de grandes nombres, encontró facilidades para hacer bastante dañó. El Madrid estuvo partido en varias facetas del choque y realizó una presión mala. La imagen, sin lugar a duda, no fue la mejor.
Carencias en el centro del campo
Voces autorizadas de Valdebebas reconocen que hay carencias en la zona medular. A raíz de la salida de Toni Kroos, el juego ha bajado considerablemente y no ha llegado nadie en su lugar. La secretaría técnica empieza a considerar que la apuesta que se realizó no ha sido la acertada. Camavinga no ha dado el nivel y Fede Valverde ha demostrado que no puede jugar de pivote. Hay poca pausa, nula sensación de controlar los partidos y una capacidad ínfima para leer bien los encuentros.
Faltan jerarcas
En la planta noble de Chamartín también estiman que faltan jerarcas, es decir, líderes dentro del vestuario. A raíz de la salida de Ramos, Benzema, Kroos y la última de Luka Modric, no ha habido ningún jugador que haya dado un paso al frente que siempre es necesario en una plantilla de este nivel.
Por este motivo, el debate no debe centrarse en un jugador ni mucho menos. Desgraciadamente, el problema es mayor y mucho más profundo, de modo que José Mourinho o el que venga tiene mucho trabajo por delante.
Cambio de ciclo
Este curso ya ha dejado claro que el cambio de ciclo es palpable. La defensa y el centro del campo deben de ser las demarcaciones que se tienen que reforzar urgentemente. El club no puede mirar de lado el próximo período de traspasos. Va a ser determinante y decisivo para el futuro más inmediato. Florentino, tiene trabajo.