Si hay algo que me duele a la hora de escribir esto es que jamás pensé que tendría que hacerlo. Yo era de los que me creía aquello de que Mbappé tenía el sueño de jugar en el Real Madrid. Aquellas fotos de un Kylian adolescente, con el póster de Cristiano Ronaldo en las paredes de su casa, tenían la suficiente potencia como para estar seguros de que cuando se pusiera ‘la blanca’ todo iba a ir sobre ruedas. Craso error.
Este no es mi Mbappé
No termino de ver claro qué quiere decirnos Mbappé con sus actitudes en los últimos tiempos. Un tipo reflexivo, que suele ver el fútbol con algo más de perspectiva de lo normal, se está marcando comportamientos de futbolista con un intelecto cercano a la inexistencia. Este no eres tú, Kylian. O no es lo que nos habías vendido. No sé qué me fastidia más.
Lo de televisar las salidas con tu nueva novia por Italia en pleno proceso de recuperación es algo que ni la suma de Drenthe más Faubert, por poner dos ejemplos de personajes poco iluminados, te lo igualan. Subir una imagen a redes con un ‘Hala Madrid’ en un Clásico que ya estaba 2-0 es de una torpeza mayúscula. ¿No lo has podido subir con 0-0 y en el minuto 1? ¿O es que también has llegado tarde al partido para verlo por la TV por estar ‘ocupado’? ¡¡No me fastidies, Kylian!! ¡Esto no!
Recuerdo cuando llegó Cristiano Ronaldo en 2009 al Madrid. Se decía que iba a reventar las discotecas de la capital, que no habría día de la semana en el que dejara de visitar los mejores lugares de ocio nocturno del panorama madrileño. ¿Y qué pasó? Pues que se la tuvieron que comer. Si alguna montaba, que imagino que también tendría sus fiestas, las hacía en su casa, en privado y no a ojos de todos, ¿o acaso no saben los jugadores que hoy en día cualquier persona con un móvil en la mano es un paparazzi en potencia? ¡Tanto asesor para tan absurdo comportamiento!
Mbappé era un ‘hombre Xabi Alonso’
Como me niego a pensar que Mbappé sea tonto del bote, ahora me toca valorar si todo este panorama no es una campaña orquestada por parte del jugador, no solo por resguardarse de cara al Mundial, que también, sino como parte de una venganza contra todos, empezando por el presidente y acabando en Pintus. Soy consciente de que a Kylian no le gustó un pelo la forma abrupta (e injusta) con la que terminó la etapa de Xabi Alonso. Que él era hombre del entrenador vasco es evidente… pero Vinicius, Bellingham o Valverde no pensaban lo mismo. De hecho, hicieron lo necesario para que no siguiera. Esa fricción sigue latente, de ahí el mal rollo del parvulario que hay montado en Valdebebas. Solo falta que sus padres cobren el cheque guardería a final de mes, ¡vaya panda de niñatos!
Que vuelva el otro Mbappé, el de hoy no me gusta
Sigo pensando que si hay un jugador sobre el que debe girar el proyecto del Real Madrid ese debe ser Mbappé pero, ojo, siempre que esté comprometido. Prefiero al Kylian del sueño de niño, al del póster, al que se puso el chándal y destilaba amor al club por los cuatro costados. El actual, el que prioriza el Mundial, el que se va con la parienta de viaje mientras está lesionado, el que llega 10 minutos antes de que su equipo juegue en Cornellá en avión privado, el que sube un mensaje sobre el Clásico cuando el partido ya está 2-0 en contra, no. Ese no. Como diría Florentino, ese no es mi Mbappé. Presi, hay que ponerle las pilas. Estamos a tiempo. O eso creo.