Con el inminente fin de curso futbolístico, los jugadores piensan ya en un breve descanso antes de poner marcha para el Mundial, que se disputará entre el 11 de junio y el 19 de julio en Estados Unidos, Méjico y Canadá. En el Real Madrid, muchos de los integrantes de su plantilla son internacionales y, después de una campaña extremadamente difícil, muchos futbolistas necesitan un breve respiro. Uno de ellos es Arda Güler, que redondeará su gran rendimiento durante esta temporada con la Copa del Mundo con Turquía, que es donde a menudo suele ir en verano para descansar en una zona de aguas cristalinas con calles encaladas, todo ello en un ambiente natural de primera categoría con un aroma marinero en el que se respira tranquilidad y es ideal para descansar.
Güler desconecta en la alta temporada estival en la región de Bodrum, una ciudad que está ubicada en la península del mismo nombre y que se extiende desde la costa suroeste de Turquía hacia el mar Egeo. La urbe cuenta con bahías gemelas con vistas al castillo de Bodrum, una fortaleza medieval que se construyó en parte con piedras del Mauseoleo de Halicarnaso, una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo, completado en el siglo IV a.C.
Aunque Bodrum es mucho más que un lugar histórico otomano. La ciudad es una vía de acceso a las ciudades balneario y los centros turísticos cercanos, masificándose en verano, puesto que ha experimentado un auge turístico importante debido a la apertura de hoteles de lujo, restaurantes de moda y clubes de playa. Por ejemplo, el complejo Maxx Royal Bodrum y el Scorpios de Mykonos son ejemplos de este renacimiento. Bodrum atrae a la ‘jet set’ internacional, con una mezcla de lujo relajado y entretenimiento vibrante, de ahí que se encuentre en la lista de destinos favoritos de un Arda Güler que se ha asentado durante esta temporada en el Real Madrid luego de pasar por un periodo de adaptación a la sombra de leyendas como Toni Kroos y Luka Modric.
Un lugar de ensueño
Bodrum, en la costa del Egeo, es un destino turístico popular conocido por sus playas de piedras y su animada vida nocturna. El castillo, con sus museos y vistas panorámicas, es un punto destacado. Aunque la ciudad es cara, se pueden encontrar opciones económicas en la Atatürk Caddesi y en el otogar. La ciudad, que se encuentra prácticamente casi en el Mediterráneo, es frecuentada habitualmente por europeos, que gustan de ir en temporada a disfrutar en un ambiente relajado en el que, a pesar del turismo, encierra una gran aventura. Un sótano de Europa que es un auténtico lugar de ensueño.