El Real Madrid ha perdido la final de la Euroliga en Atenas ante Olympiacos (92-85), después de remar durante todo el partido y haber peleado hasta el límite por la victoria. Dos decisiones arbitrales en los minutos finales han impedido al equipo de Scariolo llegar con más opciones hasta los últimos segundos, y el conjunto heleno se alza con el trofeo de aquella manera después de una contienda que había sido épica y que ha quedado manchada al final.
Sendas faltas señaladas a Campazzo y a Feliz con el marcador ajustadísimo y en los instantes finales han evitado que el Real Madrid se alce campeón de Europa en Atenas ante Olympiacos. El equipo madridista sabía que podía pasar y ha pasado, el factor campo le ha jugado una mala pasada y no por el ambiente, sino por los árbitros.
Los colegiados se han dejado guiar por la presión ambiental y han cometido una injusticia en los minutos finales señalando dos faltas inexistentes que fueron decisivas. Sin ellas, posiblemente el Real Madrid sería campeón de Europa. No ha podido ser, incluso a pesar de que los blancos casi remontan en el último minuto una desventaja de 8 puntos. Andrés Feliz llegó a tener tiro de tres para empatar, pero su lanzamiento no entró. Ahí se acabó el partido.
Lyles, el mejor de una primera mitad muy igualada
La primera mitad del encuentro tuvo dos caras muy distintas, con el Real Madrid dominando en el arranque para acabar yéndose al descanso con desventaja mínima. El conjunto heleno mejoró mucho su acierto en los segundos 10 minutos, mientras que en el primero habían sido los blancos los que habían tenido un alto porcentaje de acierto. El equipo de Sergio Scariolo logró iniciar el partido con un parcial de 3-12 que invitaba a soñar, aunque al final del primer cuarto quedaba maquillado en 19-26.
Esa ventaja inicial se vio poco a poco reducida en el segundo cuarto, hasta que en los minutos previos al descanso el Real Madrid se vio por primera vez detrás en el marcador. El parcial del segundo cuarto fue de 27-18 y los griegos se fueron al descanso con una ventaja de dos puntos (46-44). Hasta ese momento, Lyles estaba siendo con diferencia el mejor del partido y del Real Madrid, con 21 puntos conseguidos, casi la mitad del total del equipo. Abalde y Feliz, con 6 puntos cada uno, le secundaban. Por parte de Olympiacos, Fournier estaba siendo el jugador más efectivo (11 puntos), junto a Ward (7 puntos) y Vezenkov (6 puntos).
El Real Madrid llega con ventaja al último cuarto y los árbitros le quitan el título
Tras un inicio dubitativo de la segunda mitad, un parcial de 10-0 para los blancos permitía volver a soñar al equipo blanco, que lograba una nueva ventaja de +6 en un momento de partido muy delicado, cuando parecía que el encuentro se podía romper a favor del conjunto local. Mario Hezonja asumió la responsabilidad y empezó a anotar, haciendo que el conjunto madridista llegara al final del tercer cuarto nuevamente con una ventaja ajustada (61-65).
Sin embargo, en los minutos finales, con todo igualado, aparecieron los árbitros para señalar dos faltas muy rigurosas teniendo en cuenta la permisividad que habían tenido durante todo el encuentro con los helenos. El parcial de 31-20 fue demasiado castigo para un Real Madrid que peleó con todo y al que no se le puede poner ni un ‘pero’.