La temporada a nivel de clubes ya ha llegado a su fin. El siguiente objetivo, que es el Mundial, está a la vuelta de la esquina y el margen para desconectar no dura demasiado. Antes de volver a ponerse en modo competición, es posible que Fede Valverde haya cambiado el ruido del fútbol por uno de los rincones más llamativos de Cerdeña: Cala Brandinchi. Este es uno de sus rincones favoritos para desconectar y alejarse del foco mediático.
El lugar impresiona incluso antes de pisar la arena. Cuenta con unos 800 metros de playa, agua turquesa, arena clara y una línea de pinos que prácticamente acompaña toda la costa. Incluso, hay quien la llega a comparar con el Caribe, pero está en el Mediterráneo italiano.
Las riquezas de la Cala Brandinchi
Más allá de entrenamientos, viajes y focos, el centrocampista uruguayo aprovecha estos días de respiro después del cierre de temporada. El descanso llega justo cuando el calendario da una tregua corta: faltan pocos días para el Mundial y el ‘8’ merengue recarga pilas de la mejor manera posible.
Cala Brandinchi, situada en el noreste de Cerdeña, tiene una imagen muy reconocible. El mar cambia entre tonos azul claro y turquesa, las aguas, incluso, suelen ser tranquilas y el entorno conserva ese aire natural que cada verano atrae a miles de visitantes. De este modo, el baño es relajante.
Una de las playas más conocidas de la zona
Pero más allá de las fotografías, hay algo que engancha del lugar: la sensación de aislamiento. Aunque es una de las playas más conocidas de la zona, sigue teniendo ese punto de refugio apartado, de sitio al que uno va precisamente para bajar pulsaciones.
Ideal para Valverde y su familia
Tras una temporada que no ha acabado bien, pero que ha sido intensa, jugadores como el protagonista de esta noticia piensan en el futuro. El charrúa ha encontrado en Cala Brandinchi un escenario muy distinto al Bernabéu: menos presión, más silencio y un mar que, por momentos, parece sacado de una isla caribeña.