Tras el incidente entre Fede Valverde y Aurélien Tchouaméni, son muchos los que pensaban que el Real Madrid iba a prescindir de sus servicios, aunque todo hace indicar que no será así, siempre y cuando Florentino Pérez gane las elecciones.
El presidente irá de la mano de José Mourinho en las elecciones de este domingo, por lo que el portugués será el encargado de confeccionar la plantilla. Tiene plenos poderes para ello e incluso ya hay quien afirma que lo estaría haciendo en la sombra.
El luso contaría con estos dos centrocampistas y los quiere en sus filas a partir de la próxima campaña. Prefiere que se haga caja con futbolistas como Eduardo Camavinga, Dani Ceballos, Gonzalo García o incluso Raúl Asencio.
De este modo, estima que para su estilo de juego es fundamental contar con medios como Fede Valverde y Tchouaméni. Les ve como grandes piezas para hacerse fuerte en la zona medular. Además, el uruguayo cuenta con una profundidad que encanta al bueno de Mou.
El Real Madrid actuó y ambos se disculparon
Es muy probable que la relación entre ambos no sea la mejor ni mucho menos, pero desde el club recuerdan que ellos ya tomaron medidas al multarlos con 500.000 euros a cada uno. Además, ambos se manifestaron en redes sociales y públicamente para zanjar el tema y pedir perdón a los aficionados.
En la zona noble de Chamartín hacen énfasis en que son dos pilares indispensables para el devenir de este proyecto. Asimismo, piensan que Mourinho es el entrenador adecuado para tener a toda la plantilla controlada y evitar que se repitan sucesos como ese.
Quieren seguir en el Real Madrid
Según diversos medios de comunicación, Fede Valverde sería el que se marcharía en caso de que saliera uno de los dos. No obstante, él está muy a gusto en la casa blanca, al igual que con su vida en la capital de España. No piensa en emprender una nueva etapa en su carrera deportiva, siempre y cuando se cuente con él.
Tchouaméni, por su parte, ha evolucionado de la mejor manera posible y se ha convertido en un pilar clave de la plantilla, tanto dentro como fuera del vestuario. Por este motivo, nadie de la dirección deportiva se imagina que pueda marcharse en el próximo período de traspasos. Pensar lo contrario parece una auténtica utopía.