Vinícius Júnior comenzó la temporada con un nivel muy bajo. Ya en el Mundial de Clubes fue de menos a más, porque Xabi Alonso quiso ponerle de suplente contra el Paris Saint-Germain, pero una lesión de Trent Alexander-Arnold cambió sus planes. Eso hizo que el brasileño acabase jugando por la banda derecha, para dejar a Kylian Mbappé más perfilado por la izquierda.
Desde esa falta de confianza de Xabi Alonso en el nivel estelar del 7, el jugador fue en picado. Tuvo algunos partidos buenos con el técnico español, pero en otros no terminó de rendir. Eso generó una gran tensión entre ambos, sobre todo en el Clásico de Liga en el que el Madrid salió vencedor en el Santiago Bernabéu, pero en el momento del cambio, Vinícius se marchó gesticulando muy enfadado al túnel de vestuarios. Ahí cambió por completo su situación en el equipo, porque el club se posicionó de su lado y dejó solo a Xabi, que poco a poco fue perdiendo el vestuario.
Los datos son diferentes
Con Xabi Alonso, Vinícius marcó 7 goles en 34 partidos disputados, y con Arbeloa ha marcado 10 tantos y ha dado más asistencias en menos encuentros. Es cierto que la diferencia no es enorme porque el jugador ha vuelto a pegar un bajón en los últimos partidos, pero cuando llegó Álvaro, subió mucho el nivel. Esto se debe a que el entrenador le dio más confianza y le puso de titular todos los partidos posibles (salvo excepciones) y casi no le ha cambiado.
Es verdad que Vinícius es de los jugadores que más minutos disputó con Xabi Alonso, pero son muchos menos en proporción a los que ha tenido en temporadas anteriores y también desde que llegó Arbeloa. No estaba acostumbrado a que le cambiasen en los partidos, porque siempre se mantenía su rol de estrella.
Mejor sin Mbappé
Cuando mejor ha funcionado el futbolista es cuando el francés estuvo lesionado. Esto es algo que llama la atención a muchos, porque los buenos siempre se han entendido sobre el césped… Pero, por ahora, cuando mejor ha funcionado cada jugador es cuando uno de los dos no ha estado sobre el césped. Si no, cuando uno brilla, el otro queda en un segundo plano. Esto se debe a que no son jugadores que participen mucho en la defensa y en la presión, y porque muchas veces se mueven por zonas parecidas del campo.
Sin embargo, los dos jugadores quieren seguir estando juntos. Esperan poder sacar la mejor versión de ellos mismos en la siguiente temporada, porque ya llevarán 2 años jugando juntos y se conocerán mucho mejor en todos los aspectos. Además, después de 2 fracasos consecutivos, quieren dar muchas alegrías al madridismo, que está triste y decepcionado por lo que está viendo.
Ellos son dos de los máximos responsables y no tienen más remedio que mejorar su versión, no solo a nivel individual, sino también a colectivo. Es fundamental que todos los movimientos que hagan los hagan por el bien del conjunto. Si no, se seguirá fracasando a la hora de levantar trofeos importantes. Dentro del club esperan que hayan aprendido la lección.