Cuando pensamos en Miami, la imagen que se nos viene a la cabeza es la de una interminable playa de arena blanca, con palmeras frente al océano y edificios de colores que parecen sacados de una película. South Beach convierte esa postal en realidad. Situada en el extremo sur de Miami Beach, esta playa se ha convertido en uno de los lugares más famosos de Estados Unidos y no es casualidad que Mbappé pase allí algunos días casi cada verano, disfrutando el clima, las aguas tranquilas y la oferta de ocio.
Sus cerca de cuatro kilómetros de arena blanca y aguas turquesas convierten South Beach en uno de los rincones más atractivos de Florida. La arena de esta amplia playa es fina y clara, y el océano suele ofrecer aguas cálidas durante gran parte del año y un color azul intenso. Muchos visitantes dedican horas a caminar junto al mar, tomar el sol o darse un baño. Otros aprovechan para practicar paddle surf, motos acuáticas, voleibol o salir a correr por los senderos que recorren la costa.
Art Decó al final de South Beach
Uno de los elementos que hacen única a South Beach es que la playa termina prácticamente donde comienza uno de los conjuntos arquitectónicos Art Decó más importantes del mundo. Las calles que rodean Ocean Drive y Collins Avenue están repletas de hoteles históricos construidos durante las décadas de 1930 y 1940, con fachadas en tonos pastel, líneas geométricas, neones y detalles inspirados en la estética de aquella época. Durante el día destacan por sus colores y elegancia. Por la noche, cuando las luces comienzan a encenderse, el barrio adquiere una atmósfera distinta y más animada.
Resulta imposible visitar South Beach sin recorrer Ocean Drive. Esta avenida paralela al mar es el epicentro de la actividad de la zona. Restaurantes, terrazas, hoteles históricos y coches de lujo convierten el paseo en uno de los más famosos de Estados Unidos.
El parque de esculturas submarinas de South Beach que asombra al mundo
South Beach también cuenta con una propuesta menos conocida que las playas o la vida nocturna, pero cada vez más popular entre los aficionados al buceo y al snorkel. Frente a la costa se desarrolla un proyecto de parque de esculturas submarinas. Estas obras sirven como refugio para numerosas especies marinas. La experiencia permite contemplar cómo la naturaleza va integrando las esculturas en el ecosistema marino, convirtiéndolas en arrecifes artificiales.
Muy cerca se encuentra de South Beach se encuentra también South Pointe Park, uno de los parques más conocidos de la ciudad, desde donde se pueden contemplar los cruceros entrando y saliendo del puerto de Miami. También es posible realizar excursiones en barco por la bahía de Biscayne, visitar galerías de arte, recorrer tiendas o descubrir algunos de los barrios más pintorescos de Miami, situados a pocos minutos de distancia.
Qué comer en South Beach
La gastronomía refleja perfectamente el carácter multicultural de Miami. Los sabores latinoamericanos lideran en los restaurantes de la zona gracias a las influencias cubanas, venezolanas, colombianas y argentinas. Es fácil encontrar desde empanadas y ceviches hasta sándwiches cubanos o platos de marisco fresco. También abundan los restaurantes especializados en cocina internacional, especialmente italiana, japonesa y mediterránea.