Rodri Hernández es uno de los mejores mediocentros del mundo y siempre ha mantenido una profesionalidad ejemplar, pero eso no quita que también desconecte de vez en cuando para dejar a un lado la presión de ser futbolista. A él se le ha visto muchas veces en Ibiza, que es su refugio favorito, igual que el de muchos otros jugadores y famosos.
En Ibiza hay más de 210 kilómetros de costa, y eso la convierte en uno de los destinos con más longitud litoral del Mediterráneo. Además, cuenta con más de 50 playas y calas con aguas turquesas y cristalinas, por lo que ofrece múltiples opciones para todos los turistas. Sobre todo para los que cuenten con un barco para poder ir a cualquier cala de la zona. Hay algunos rincones muy famosos como Cala Comte, Cala Bassa y Playa d’en Bossa, pero los jugadores prefieren estar en los lugares más discretos.
Una parte histórica
Además de la fiesta, el sol y la playa, también hay que destacar que en Ibiza está Dalt Vila, que es una gran fortaleza medieval que fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. También tienen unas murallas renacentistas que se construyeron sobre restos fenicios y árabes, que ocupan la bahía y hacen que se tengan unas vistas increíbles al mar. Además, también poseen un paseo muy bonito por sus calles empedradas y cuentan con una catedral que se puede visitar.