El nombre de Erling Haaland siempre ha estado relacionado con el Real Madrid. El noruego llama la atención de los altos cargos de la entidad, aunque en ningún momento se iba a plantear su fichaje para el siguiente verano. Ahora, evidentemente, mucho menos, puesto que el jugador ha dejado claro que está feliz en el Manchester City: «Estoy muy contento y tengo muchas ganas de ver qué me depara el futuro, porque creo que son tiempos emocionantes para el City como club y también para mí como jugador. Tengo muchas ganas de seguir en el City», afirmó con rotundidad en unas declaraciones para ESPN.
No hay que olvidar que dispone de contrato en vigor, por lo que su situación tampoco es propensa a que se produzca su llegada a la capital de España. En la planta noble de Chamartín solo han pensado en él como posible sustituto de Vinicius, aunque no parece que el brasileño se vaya a marchar. La prioridad del club es que renueve.
La temporada de Haaland
Su temporada, especialmente en la Champions, tampoco fue la mejor en absoluto. El rendimiento que demostró, precisamente, contra el Real Madrid dejó mucho que desear. Es más, voces autorizadas de Valdebebas reconocen que, en cierto sentido, tienen la sensación de que es un jugador que ha decaído considerablemente.Ya no es el que era.
No urge reforzar la delantera
Florentino Pérez y las altas esferas de la casa blanca reconocen que este verano tienen la obligación de dar un paso al frente cuanto antes para ilusionar a una afición que cuenta con motivos, más que suficientes, para estar desilusionada y decepcionada. Son dos años en blanco y, evidentemente, con resultados muy negativos.
Por tanto, el verano que se avecina va a dar que hablar en clave merengue. Lejos de pensar en reforzar la parcela ofensiva, lo que más urge es ‘meterle mano’ a la defensa y al centro del campo. Estas son las dos demarcaciones que más problemas vienen dando desde hace bastante tiempo.
Se prevé que haya novedades tanto en el capítulo de altas como en el de bajas, o sea, van a producirse salidas y llegadas con la intención de perfeccionar la plantilla. El dilema sobre el entrenador también está encima de la mesa y no pasa desapercibido. Mourinho o Klopp ganan fuerza.