La victoria del Real Madrid contra el Deportivo Alavés en el estadio Santiago Bernabéu ha servido para calmar un poco las aguas, ya que el madridismo está muy enfadado con el curso que han firmado sus jugadores y, como era de esperar, con la eliminación en la UEFA Champions League.
Sin embargo, los aficionados blancos esperan que el equipo compita en LaLiga EA Sports hasta el final, algo sobre lo que habló el propio Álvaro Arbeloa en rueda de prensa.
“Espero que no se haga ni largo ni corto. Tenemos seis partidos, el próximo en tres días. Ese el objetivo que nos hemos marcado: conseguir ganar estos siete partidos pase lo que pase con la Liga. Es el objetivo que nos hemos marcado como grupo, saber que cada partido cuenta. Ya estamos pensando en muchas de las cosas que tenemos que mejorar como grupo. Ser capaces de luchar cada partido, sin importar el rival o lo que haya en juego en el campo es una de las cosas que tenemos que mejorar. Como objetivo, los seis partidos que nos quedan vamos a salir a ganarlos”, aseguró el salmantino a los medios de comunicación.
Una actuación floja en general
El problema que tiene el estratega merengue es que sus futbolistas no acaban de mostrar un rendimiento acorde a la histórica camiseta que visten.
Álvaro Carreras, quien fue lo uno de los grandes fichajes del verno, volvió a estar flojo en el lateral zurdo, mientras que Eduardo Camavinga, que fue expulsado en Alemania, cuando entró muy impreciso, no aportó. Por su parte, Trent Alexander-Arnold se mostró con muy poco peso en lo ofensvio, que es su especialidad.
En el apartado positivo hay que valorar a Andriy Lunin, quien a pesar de no poder dejar su portería a cero, sí tuvo mejores intervenciones que en partidos precedentes y Kylian Mbappé no tuvo un gran partido contra el Deportivo Alavés, pero marcó un gol que le va bien de cara al Pichichi, siendo esto todo dentro de un partido muy flojo en general.