Miguel Serrano, más conocido como Látigo, ha desvelado la intención que tiene Florentino Pérez para hacerse con los servicios de Michael Olise. El presidente, que aspira a ser reelegido, desveló en Horizonte que quiere acometer un fichaje que rondaría los 150 millones de euros.
A pesar de que negase en un principio que se tratase del extremo derecho del Bayern de Múnich, lo cierto es que los rumores apuntan a que, efectivamente, se refería a este futbolista. De hecho, Látigo sostiene que Florentino Pérez estaría dispuesto a llegar hasta los 180 millones de euros por él.
Conviene mencionar que Uli Hoeness, expresidente del conjunto alemán, dejó claro que no contempla su salida ni por 200 millones de euros: «¿Vender a Michael Olise por 200 millones de euros? No se venderá. Jugamos al fútbol para nuestros aficionados. Tenemos 430.000 socios, tenemos millones de aficionados en todo el mundo, y no les ayuda mucho si tenemos 200 millones de euros en el banco pero jugamos un fútbol peor cada sábado».
Olise sabe del interés del Real Madrid
Olise ya es consciente de que en la capital de España están muy interesados en él. Así pues, habrá que ver qué termina ocurriendo y, especialmente, cuál es su voluntad de cara a la próxima temporada. En caso de que quiera cambiar de aires, es posible que el Bayern de Múnich termine replanteándose su postura.
Florentino Pérez considera que este jugador, más allá de ser un galáctico, es una pieza que le falta a la plantilla. Entiende que el extremo derecho es una posición que necesita más competencia y que la llegada de Olise supondría un salto de calidad considerable.
Florentino quedó impresionado en la eliminatoria de Champions
El internacional francés, que estará presente en el Mundial de este verano, no es ningún desconocido para la zona noble de Chamartín. De hecho, Florentino Pérez quedó muy satisfecho tras verle en la eliminatoria de Champions entre el Real Madrid y el Bayern de Múnich. Firmó dos actuaciones destacadas y demostró que es un futbolista diferencial.
Además, su perfil encaja perfectamente con la política de fichajes que viene desarrollando el club blanco durante los últimos años. Es joven, apenas tiene 24 años, y cuenta con una proyección extraordinaria. En Valdebebas creen que todavía tiene margen para seguir creciendo y convertirse en una de las grandes referencias del fútbol mundial durante la próxima década.